POESIA·Uncategorized

Sin luz!

No somos nadie ni somos nada, no servimos de nada ni nos importa la vida, dejamos todo aun lado y nos hacemos invisibles.

Cuando de pronto todo va mal y  no hay salida, cuando las puertas se cierran y las personas se esconden, cuando buscamos la luz en un cuarto oscuro, cuando la mente te traiciona, todo se acaba todo se termina, ahora estas solo con tus locuras y pensamientos suicidas; espera! ¿Que estas diciendo? ¿acaso no te has visto hoy?

luz

– Pero que tonta he sido he dejado la luz apagada  ¡santo cielo! ¡Estoy viva! Que dicha tan grande, por un instante creí que había Muerto.

Por; Esperanza Gonzalez

  • aveces sin darnos cuenta creemos que todo ha terminado,  el simple hecho de haber tenido un día pesado nos absorbe y bloque nuestra mente, al punto que nos impide ver la realidad una realidad verdaderamente hermosa, LA VIDA.
POESIA

Fácil

Me gustas, no por tu aspecto arrogante, ni la forma de tus ojos penetrantes

No por los minutos, ni los segundos que aseguras serian deliberantes, no será tu piel blanca y fresca, ni el latido de tu pulso que resalta en tu garganta

No es lo exitante que aparenta aquel susurro, al acercarte y hablarme al oído

Me gustas en cualquier momento, estado o sinfonía, parado en la esquina o acostado encima mio

Me gustas

para eso, aquello y todo.

POESIA

CIMIENTOS

Quien ha  dicho que el abrazo es el hogar ha estado siempre equivocado,  pues a lo mucho el abrazo alcanza para ser un reforzador; reforzador de besos, de caricias, deseos,  pasión, los escalofríos e inclusive la traición.

A veces, cuando la soledad mental ataca nuestro sistema cognitivo,  y juega con las emociones que recurrentemente guardamos bajo 1,000 candados;  un abrazo nos hace inmunes, dispuestos a luchar contra 1,000 demonios más.

Has caído fielmente ante mis sumisos atardeceres, a la parte oscura y al camino aledaño.

No son tus abrazos quien me tiene firme, son los cimientos que enraízan las partículas desde lo más pequeño hasta lo más retorcido de mi hogar. 

No, no son tus abrazos no son tus ojos ni la forma de hablar, simplemente eres tú; mi hogar.

POESIA

Se Fue.

¿Y que pasó después?

Al principio todo parecía estar bien, el lugar donde habitamos nunca estaba sucio y el piso que era blanco, siempre deslumbrabá.

En algún instante titubeamos, en algún segundo el tacto ya no fue el mismo, quizá las cenizas del cigarrillo comenzaron a molestar o simplemente, los abrazos que antes daban paz, ahora inundan miedo y silencio.

Antes, las sábanas nos veían bailar cada noche y nos aplaudían por medio de suaves caricias.

Hacia frío, cada noche sin sus manos rodeando mi cintura y sin sus besos agrietado mis labios con un dolor exitante, y deseos de bailar en medio del público, que esperaban en las sábanas.

cerrar los ojos y olvidarnos de los vientos y…

Y Después, solo se fue.